Machado’s american dream: “Todo jugador quisiera estar en Bolívar”

Pudo ser arquero, pero eligió el medio campo. Jugó en la MLS del fútbol de EEUU. Su objetivo era llegar a la Academia con la que quiere gritar campeón.
lunes, 06 de enero de 2020 · 00:04

Paola Calle  / La Paz

Prefirió correr en la cancha antes que ponerse unos guantes de arquero. Desde niño,  Cristhian Machado construyó su sueño americano.  Se formaba para ser futbolista y jugar en el club más grande de Bolivia,  mientras imaginaba el regreso de su padre que trabajaba en  Estados Unidos. Años después, consiguió su objetivo. Jugó en la MLS  y llegó a Bolívar.

“¿Dónde firmo?”, respondió el volante  cuando le contaron que la Academia  quería sumarlo a su plantel.

Con Bolívar quiere ser  campeón. El año pasado fue  titular en el torneo Clausura y  superó un problema que tuvo con Wilstermann, la institución donde se formó. Ahora quiere que sea una  Copa Libertadores inolvidable. Estuvo en la Selección boliviana, pasó por Wilstermann y Royal Pari.

¿Cómo comenzó  su carrera de futbolista?

Comencé en Oruro Royal en un equipo del barrio donde vivía. Me inicié a mis ocho años, jugué un año en la asociación en mascotas (sonríe), al año siguiente un amigo de mi curso me dice “¿por qué no vas a Wilstermann a probarte?”. Y bueno,  voy a Wilstermann y en la primera práctica el entrenador me dice que lleve mi pase; en ese entonces todavía había eso del pase y ya con el pase jugué desde mis nueve años hasta poder debutar. Desde muy niño comencé con eso del fútbol y es algo muy lindo y desde la niñez es algo que a uno le gusta.

Machado con  su hijo que nació en Estados Unidos.
 Foto: Giovanni Peredo

¿Por qué eligió ser mediocampista?

Uno de niño comienza de arquero, jugué de arquero pero más me gustó ser jugador. Antes jugaba de enganche en divisiones inferiores y de ahí el profesor Norberto Kekes me dijo que juegue de seis  y desde ahí jugué de contención que era mi puesto y me quedé ahí, me caracterizo y me siento cómodo.

 ¿Es una labor difícil la contención?

 Cada jugador tiene un don, de recuperar la pelota, de meter pases gol. Yo me siento cómodo porque me caracterizo por recuperar varias pelotas, la función de que la pelota pase por mis pies y que el equipo salga jugando es importante y lo disfruto.

¿Tuvo el apoyo de sus padres para ser futbolista?

No era muy bueno en el colegio, era regular. Mi papá se fue a Estados Unidos por un tema familiar y económico. Me dejó a los cinco años, me crié con mis hermanos, con mi madre y ellos fueron los que me incitaban a jugar. Yo me metía a jugar de muy pequeño con mayores y también mi hermano jugaba al fútbol de salón, así que lo practicaba antes de ser profesional y   a veces en el barrio se ponían a jugar, nosotros salíamos,  poníamos los arcos de piedra y jugábamos. Tuve una niñez donde mi papá no me pudo ver, pero sí cuando fui a la selección boliviana Sub-15 pudo verme. Es algo lindo que te vean, mi mamá, mis hermanos siempre me veían en el estadio, siempre me apoyaban.

¿Qué representó esa  Sub-15?

 Para todo jugador la selección es lo máximo, a veces uno quiere que lo convoquen siempre y hay susceptibilidad y ser llamado a la selección Sub-15 es bueno. Van chicos de todos los departamentos y uno debe tratar de quedarse porque sabemos que es bueno que te vean.

¿Llegar a profesional le costó?

Cuando estaba en Wilstermann, a mis 17 años me subieron a la profesional con Vladimir Soria, escogieron a  los que destacaron más en divisiones inferiores y Vladimir Soria me escogió, pero no pude debutar con él, debuté con el profesor Mauricio Soria, el mismo año. Algo inolvidable hacer tus primeros pasos a nivel profesional. La verdad que de ahí en adelante uno tiene que ganar el puesto como Sub-20 porque había  jugadores buenos en Wilstermann. Estaban Amílcar Sánchez, Jorge Becerra, jugadores que también estaban en la Selección y la competencia era sana;  a veces no jugábamos como Sub-20, jugábamos como titulares.

El cochabambino  durante un partido en el estadio Siles. 
Foto: Giovanni Peredo

¿Cómo sale al exterior?

Cuando jugamos la Copa Libertadores tenía muchas  opciones de irme afuera. Había un equipo de Brasil, había el Fort Lauderdale que querían pagar toda la rescisión de contrato. Estaba el profesor Marcelo Neveleff que quería que esté en la pre-temporada, ya me había llamado antes de que acabe el campeonato, no se llegó a un acuerdo con el club, no querían arreglar ellos. Ya cuando tenía que nacer mi hijo, tenía que ir a arreglar mis papeles de allá, porque soy residente, se me  complica un poco, hablé con el presidente, no se llegó a un acuerdo, hubo cosas de por medio que lo tenía que hacer porque en ese momento ya me estaba pisando el tiempo. Me fui a Estados Unidos, hablé con el profesor que había la posibilidad de que vaya a probar. Fui e hicimos espacio reducido, estaban contentos  y firmé por seis meses y nació mi hijo allá y me quedé a jugar ahí.

Retorna a Bolivia para jugar en Royal Pari, luego en Bolívar y se encontró con el problema con Wilstermann. ¿Cómo manejar esa situación?

Vuelvo a Bolivia, hablé con el profesor Roberto Mosquera para ir a Royal Pari, se tomó esa decisión de volver acá y comienzan los problemas.  Fabol me ayudó,  pero tampoco se pudo arreglar, estaba en la incertidumbre, jugué 12 partidos y 12 partidos quedé colgado, me perjudiqué una Copa América que capaz podía estar, pero luego logré ganar un amparo a Wilstermann y ahí nació la posibilidad de venir a Bolívar y no lo dudé.  Le dije dónde firmamos (sonríe). Jugué el primer partido con Oriente Petrolero y ya en el segundo partido con Wilstermann me deshabilitan media hora antes de jugar. En ninguna parte del mundo pasa eso que te deshabiliten media hora antes de jugar y luego se pudo hablar y llegar a un acuerdo y ya pude jugar, puedo estar tranquilo disfrutando de la institución.

¿Cómo llega a Bolívar?

El año pasado jugué en la MLS, había la posibilidad de venir a principios de año a Bolívar, pero no se dio porque arreglé con Royal Pari. En Bolívar es  donde todo jugador quisiera estar. Sabemos lo que significa Bolívar a nivel nacional e internacional;     me siento feliz de defender estos colores,    siempre los voy a defender, como lo hice con otros clubes, me doy  íntegro por estos colores.

¿Cuál es su objetivo?

Quiero salir campeón con este equipo, con Bolívar. Me quiero identificar con la hinchada, ganarme su cariño y eso es partido a partido. Cuando las cosas las haces bien,  la gente siempre valora el esfuerzo y sacrificio dentro de  la cancha y    meter un gol en un clásico me deja un lindo recuerdo. 

El mediocampista  cochabambino celebra en el superclásico. 
Foto: Late

¿Cómo lo recibieron sus compañeros?

Bien, yo creo que muy bien, a la mayoría los conocía en la Selección o de algunos equipos. No me costó ensamblar en el equipo, con mis compañeros me acomodé muy rápido que eso es importante y que es un grupo muy bueno y sano. Cuando un grupo está unido los resultados salen.

¿Es difícil defender los colores de Bolívar?

Así es. La exigencia es al 100%. Sabemos lo que significa Bolívar a nivel nacional e internacional. Todos quieren ver a  Bolívar

 jugar bien y ser contundente, pero hay días en que las cosas no salen, pero es una camiseta donde tienes que saber hacer prevalecer y hacernos fuertes de local. Es un equipo que siempre pelea torneos internacionales y  campeonatos.

 ¿Qué espera de 2020?

Cuando me fui a  Estados Unidos siempre fui llamado a la Selección. Los problemas me perjudicaron para no estar en una Copa América, pero esto es por méritos. Si haces las cosas bien,  hasta la hinchada te pide en la 

Selección, pero yo lo tomo con calma porque estoy haciendo las cosas bien y cuando me toque estar en la Selección voy a estar preparado. Quiero volver a la Verde, defender los colores de mi país, pero lo tomo con calma. Con Bolívar quiero ser campeón, hacer una gran Libertadores, que llegue lo más lejos posible. Sabemos que torneos internacionales son difíciles y complicados, pero hay que estar preparados para todo eso y hay que ir paso a paso, festejar un título más en diciembre, y jugar la Libertadores. Te toca con jugadores de Mundial, pero nos vamos a preparar para eso.

¿Cómo es un día en la vida de Cristhian Machado?

Me levanto, juego con mi hijo, me voy al entrenamiento, regreso, almorzamos con la familia, a jugar con mi hijo un rato más, ir al gimnasio, o vemos películas, pero más con la familia, mi hijo es mi vida. A veces uno llega molesto de un partido y  ves a tu hijo y    te olvidas de todo.

¿Cree en Dios?

Sí, soy creyente en Dios, estoy aprendiendo un poco más. Me deja a veces conmovido  todo el tiempo que uno pierde en hacer cosas diferentes. Aprender la palabra de Dios es algo lindo.

¿Castellón es su mejor amigo?

Sí, con Vladi nos conocemos desde Cochabamba cuando estaba en Aurora y yo en Wilstermann. Da la casualidad que nos toca estar acá en Bolívar, no éramos tan amigos de hablar, y ahora compartimos mucho, su familia, mi familia, me concentro con Vladi, pero no bailamos (sonríe). Compartimos mucho, conversamos, tenemos una linda amistad.

¿Habla inglés?

Entiendo el inglés y hablo un poquito,  lo básico. Pero hablar corrido, no.

¿Alguna frase en inglés para la Academia?

Bolívar big team.

Hoja de Vida

Nombre Cristhian Machado Pinto. 
Lugar y fecha de nacimiento En Cochabamba, el 20 de junio de 1990.
Posición Volante de contención. 
Altura 173 m.
Peso 77 kg.
Clubes Wilster, Sport Boys, New England,  Royal Pari y Bolívar.

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