Página Siete convoca a la segunda versión del Premio Nacional de Crónica

El plazo vence el 31 de julio de este año y están convocados todos los periodistas y escritores del país. La autora o autor de la obra seleccionada será reconocido con 21 mil bolivianos.
martes, 31 de marzo de 2020 · 09:44

Página Siete / La Paz

El periódico Página Siete y su revista Rascacielos junto con la Cámara Departamental del Libro de La Paz, la empresa Nuevatel PCS Bolivia, VIVA, la Fundación para el Periodismo y Editorial 3600, que se suma a esta iniciativa, convocan a la segunda versión del Premio Nacional de Crónica que lleva el nombre del cronista potosino Bartolomé Arzáns de Orsúa y Vela, cuyo plazo vence el 31 de julio del presente año.

El premio está dotado de 21 mil bolivianos como reconocimiento al autor o autora de la crónica ganadora. Como en su versión anterior, este certamen tendrá como jurado a importantes personalidades del ámbito periodístico y literario nacional e internacional y la premiación tendrá lugar durante el desarrollo de la Feria Internacional del Libro de La Paz, 2020. El plazo de entrega de las crónicas participantes vence el 31 de julio aunque, dada la emergencia sanitaria por todos conocida, esta fecha podría sufrir alguna modificación, según indican sus organizadores.

Podrán participar todos los ciudadanos y ciudadanas bolivianos residentes dentro o fuera del país así como ciudadanas y ciudadanos extranjeros residentes en Bolivia. También podrán participar los periodistas de los medios convocantes a excepción de sus comités editoriales, dado que, como explica la editora de la revista, Cecilia Lanza, “el objetivo de este premio es que participen todos los periodistas y escritores del país, pues se trata de alentar la escritura de calidad a través de la investigación periodística y la buena letra, y allí nadie queda excluido excepto obviamente los equipos editoriales directamente involucrados. La garantía de imparcialidad está garantizada en dos aspectos fundamentales: el seudónimo como requisito imprescindible y el jurado diverso en dos niveles, como el año pasado: tenemos un primer jurado que realiza la preselección de textos, y luego otro jurado final. Son alrededor de 10 personas que evalúan los textos con absoluta solvencia y profesionalismo. De ahí que el año pasado los finalistas hayan resultado de tan diversos lugares (Potosí, Sucre, Cochabamba, La Paz, Santa Cruz, Estados Unidos). Pero además, nuestra credibilidad. Así que la imparcialidad está garantizada por el prestigio del propio premio”. 

“Fomentar la producción de crónicas escritas por periodistas y escritores. Reconocer el trabajo de innovación en la escritura y la investigación en el periodismo boliviano”, se lee como objetivo en las bases de su convocatoria.

Por esta razón, sus organizadores hacen un amplio llamado a todos los periodistas de todos los medios de comunicación del país a presentarse. Para ello, los interesados deben consultar las bases del certamen que están disponibles en los sitios web de las mencionadas instituciones convocantes. Página Siete (paginasite.bo), Cámara Departamental del Libro de La Paz (camaralibrolapaz.org.bo), VIVA (viva.com.bo), Fundación para el Periodismo (fundacionperiodismo.org) y Editorial 3600 (www.editorial3600.com)

Ganadores de la primera versión 

En su primera versión, 2019, resultó ganadora la crónica Para una fotografía sin nombres, de la periodista Soledad Domínguez (Sucre), una historia sobre las cuatro mujeres mineras protagonistas de la huelga de hambre de 1978 que dio lugar al fin de la dictadura de Hugo Banzer Suárez. A partir de una fotografía publicada en un diario nacional, la autora desenvuelve historias entrañables. Fueron finalistas Richard Mateos Rodríguez, periodista no vidente español, radicado por entonces en la ciudad de Santa Cruz, con la crónica Sordociegos o la batalla por la existencia; Juan José Toro Montoya, de Potosí, con A la caza del asesino; Cecilia Barja Chamas, boliviana residente en Carolina del Norte (Estados Unidos) con Alma Street; Santiago Espinoza, de Cochabamba, con Los Márquez Los Herzog Los Rubik; y Martha Irene Mamani, de La Paz, con Muertos sin sepultura.

Instituciones convocantes

La revista Rascacielos, de Página Siete, es el primer intento de un diario nacional por abrir un espacio regular, semanal, dedicado exclusivamente al cultivo de la crónica periodística como narrativa fundamental de nuestra vida cotidiana. En ese sentido, Rascacielos se constituye en escuela permanente para el ejercicio y desarrollo de este género; una escuela que contribuye a la formación de estudiantes, escritores,  periodistas y lectores de un producto cada vez más ambicioso. 

A esta iniciativa se suman la Fundación para el Periodismo que tiene como base de su creación, la formación y capacitación permanentes de periodistas y profesionales vinculados a los medios de comunicación. La Cámara Departamental del Libro de La Paz como entidad que lidera el fortalecimiento del sector librero-editorial, la protección de la propiedad intelectual y los derechos de autor, además de la organización de eventos culturales literarios a nivel departamental y nacional, con proyección internacional, impulsando acciones de fomento a la literatura, la cultura y educación; la empresa VIVA, que se enfoca en ser aliado digital que mejora la vida de los bolivianos, da el impulso tecnológico a este importante premio al difundir los seis proyectos finalistas en sus medios digitales para llegar a más personas, con el fin de amplificar la difusión cultural; y Editorial 3600, que alienta la creación y difusión de literatura boliviana, y cuya experiencia en el auspicio y publicación de los principales certámenes literarios del país se reflejará en la edición impresa del volumen con los textos finalistas.


Isabel Mercado, directora de Página Siete

¿Por qué Página Siete convoca a un premio de crónica? Dado el contexto actual ¿adquiere alguna particularidad?

La revista Rascacielos es el primer intento de un diario nacional de abrir un espacio dedicado de forma exclusiva a la crónica periodística y este premio es otra forma de incentivar la escritura de la crónica, como un género que ayuda a entender la realidad y la personalidad de un país como Bolivia.  Efectivamente, estamos viviendo un contexto muy particular. Estos son tiempos para narrar, desde la noticia, el reportaje, pero sobre todo desde la crónica. Son tiempos de una realidad que nos supera, la distopía inimaginada y la crónica, una vez más, aparece para permitirnos contar.

¿Cuál es la relevancia de la crónica hoy en día? 

La crónica es una forma de retratar un país, un pueblo, una sociedad a partir del relato de lo cotidiano; nos ayuda a entender y entendernos. ¿Habrá algo más necesario en estos días que eso?

¿Cómo evalúa la primera versión de este premio?

Fue de un enorme éxito, se contó con una apreciable cantidad de trabajos de diferentes ciudades del país y quedó confirmada la vigencia y vitalidad de este género entre escritores y periodistas bolivianos; pero, sobre todo, se constató la calidad de la narrativa boliviana, que tiene hogar en la revista Rascacielos.  

¿Qué se espera en esta segunda convocatoria? 

Esperamos que muchos narradores den rienda suelta a su talento y creatividad y nos entreguen decenas de nuevas historias.

¿Por qué el retraso en la fecha de esta segunda invitación considerando que el año pasado lo hicieron en enero?

El retraso tiene que ver con dos coyunturas que desafortunadamente la ha tocado enfrentar al país y que han movido la agenda en todos los ámbitos: los conflictos políticos de octubre y noviembre; y la pandemia del coronavirus.

Puntos de vista

Soledad Domínguez, periodista,  ganadora de la primera versión del Premio BAOV de Rascacielos

Quiero parafrasear a Godard respecto a algo que dijo sobre la televisión y el cine. Creo que la prensa formal en Bolivia, a diario, fabrica olvido. Como contraparte, la crónica crea, o al menos invoca, a la memoria. Ahora bien, estamos en tiempos en que el público no lee crónica precisamente por una ausencia crónica de ésta, lo cual ha derivado en falta de costumbre lectora. Pero bueno, hay interés de refundar ahora esa costumbre. Y Rascacielos lo está haciendo.

Santiago Espinoza, periodista, uno de los cinco finalistas de la de la primera versión del Premio BAOV de Rascacielos

Recomiendo participar en este premio con genuino entusiasmo y convicción. Se los recomiendo, sobre todo porque el último año ha sido histórico para este país, por la crisis política posterior a las elecciones de octubre de 2019 y por la crisis sanitaria aún en curso desencadenada por la pandemia del coronavirus, solo por mencionar dos filones temáticos que, de seguro, tienen muchas historias que merecen contarse y publicarse. 

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