Cine argentino en crisis y con 100 películas suspendidas

El estudio en Bucarest proporciona las cámaras y cinta de celuloide, de la marca Kodak; la revela, la escanea para hacer el montaje y digitalizar la imagen.
sábado, 4 de julio de 2020 · 00:04

EFE  / Bucarest

 Hace una década, cuando la tecnología digital empezaba a imponerse y muchos daban por muerto al cine hecho en celuloide, Rodrigo Ruiz-Tarazona decidió emprender la senda que todos abandonaban y apostó por un estudio que siguiera haciendo películas como se hacían antes.

El español creía en el futuro del negativo, el soporte sobre el que se construyó la historia del cine, y en 2013 adquirió CineLabs Rumanía, el último estudio en la Unión Europea capaz aún de hacer películas en celuloide.

“No existe ningún estudio en toda Europa continental que dé servicios plenos como nosotros en toda el área de fotoquímica, desde el rodaje hasta el fin”, dice Ruiz-Tarazona, que define a su empresa como "el último reducto" del celuloide. “Eso es lo que nos ha mantenido en los últimos siete años como supervivientes finales, cuando los demás estudios, que sólo se dedicaban a rodajes o a algunos servicios en negativo, han desaparecido”, explica el español.

Proyector  de cine de 35 milímetros . 
Foto:EFE

CineLabs proporciona las cámaras y la cinta de celuloide, de la marca Kodak; la revela, la escanea para hacer el montaje y digitalizar la imagen; y ofrece la película completamente terminada a las diferentes plataformas, tanto de televisión como de cine. Además, esta mezcla de laboratorio y estudio de cine realiza labores de producción, explica Ruiz-Tarazona, que a sus 52 años es todo un veterano de la industria, en la que llegó a ser director mundial de mercadotecnia de la división de cine de Kodak.

“El ser humano capta la imagen de un negativo con muchísima más calidad que cualquier imagen en cualquier formato digital. La textura del negativo es imposible de igualar, y eso lo saben todos los directores que lo han usado”, cuenta.

Uno de ellos es el rumano Cristi Puiu, uno de los cineastas independientes de más prestigio en Europa y quién está considerado el padre de la “Nueva Ola” del cine rumano, que lleva dos décadas sumando premios internacionales. “En una situación ideal, en la que tuviera a mi disposición presupuesto y libertad absoluta de elección, elegiría celuloide”, explica el cineasta que en 2005 ganó el premio “Un Certain Regard” de Cannes con su cinta “La muerte del señor Lazarescu”, rodada con CineLabs. 

Otras cintas multipremiadas rodadas por Puiu en película de 35 milímetros son Aurora (2010) y Sierranevada (2016). 

“Elegiría película por la textura final de la imagen”, dice el director rumano, que señala “la calidez” que transmiten las imágenes rodadas en negativo y alude a la ”manualidad” y “concreción” que implica trabajar en este soporte frente a la “abstracción” digital. Puiu destaca la naturaleza artesanal del negativo, que le impone al cineasta una relación más íntima con su trabajo.

“Cuando se graba con película existe cierta urgencia porque, al contrario que con el digital, que permite hacer las tomas que uno quiera, cada toma de más implica un gasto, lo que obliga a todo el equipo a trabajar con un extra de atención y responsabilidad”, dice. Estas condiciones de trabajo menos inmediatas y de más riesgo agudizan la capacidad de percepción del cineasta.

Cintas de diferentes películas en Cinelabs, 
Foto:EFE

Para el reconocido  cineasta, el digital trae consigo a menudo “una perversión de la percepción” que no se produce con el formato analógico, que exige máxima “atención a los detalles” y ofrece menos margen de maniobra para rectificar errores de rodaje en el estudio. 

“Antes, el operador de cámara medía la luz en la realidad, porque el material que había filmado lo veía al día siguiente; ahora, en cambio, puede verlo en tiempo real y mide la luz directamente en el monitor”, dice Puiu.

 

Mensaje de Raúl Garáfulic, Presidente del directorio de Página Siete

El coronavirus ha causado la peor crisis económica que me ha tocado vivir en casi 40 años de experiencia profesional y algunos expertos anticipan que la recuperación podría tomar un par de años.

La dramática caída de nuestros ingresos ha puesto en riesgo la estabilidad financiera de Página Siete.

Para salir de la crisis necesitamos reinventarnos hacia contenidos digitales y un paso en esa dirección es nuestra nueva aplicación PaginaSietePro, que está disponible en Apple Store y Google Play.

La aplicación contiene información en tiempo real, la versión completa del periódico impreso y próximamente, información y servicios exclusivos que no estarán disponibles en otras plataformas.

Tu suscripción a la aplicación nos permitirá seguir ejerciendo un periodismo de calidad, con la información completa y el análisis y contexto que nos caracteriza.

Medios de comunicación independientes y valientes son imprescindibles para la vida en libertad y democracia. Página Siete lo demostró en varios momentos difíciles que nos tocó vivir durante los últimos años.

Muchas gracias por tu apoyo.

Para suscribirte, descarga la aplicación de Apple Store o Google Play haciendo clic en uno de los siguientes botones:

Apple Store

Google Play

Preguntas Frecuentes