El esqueleto de Tataque que asombró a los gringos se queda en La Paz

Tataque Quisbert será enterrado en el Cementerio General. Sus restos óseos que unos científicos ambicionaban para entender por qué llegó a medir 2,25 descansarán junto a los de su abuelo, Germán Limachi.
miércoles, 12 de junio de 2019 · 00:04

Ivone Juárez /  La Paz 

“¿Cuándo se va a enterrar? ¿Usted sabe cuándo se va a enterrar?”,  indagaba con insistencia ayer en la mañana  uno de los vecinos  de Wálter Tataque Quisbert,  moviéndose entre los  periodistas, amigos y familiares del boxeador  que se agolparon en la puerta de la casa N° 1092, en el callejón Juan Gutiérrez de la calle Antonio Gallardo, donde el gigante paceño vivió prácticamente toda su vida.

“Dice que se van a llevar su esqueleto a Estados Unidos, para un análisis, ¿qué sabe usted? ¿Cuándo lo van a enterrar?”,  insistía el anciano, quitándose unas orejeras de lana que lo protegían de la brisa helada que no lograba calentar el picante sol de invierno de La Paz, seguramente para escuchar bien cualquier respuesta que calmara su curiosidad.

Tataque se casó  con Martha Villa en 1982.

Pero este varón, cuyos ojos vidriosos se movían inquietos al seguir el movimiento de todas las personas que llegaban hasta la puerta de la casa de  Tataque,  no era el único con esa pregunta, también la tenían los periodistas que hablaban con los familiares del boxeador medalla de oro,  hasta que la hija mayor  de éste  , Fabiola Quisbert,  le   respondió: “Se va a enterrar el jueves en el Cementerio General, ya conseguimos un nicho, desde el Ministerio de la Presidencia nos ayudaron a concretar un nicho en el Cementerio General. Su velorio será desde hoy (ayer) en el salón velatorio Las  Perlas, aquí en la zona; estamos haciendo hacer un ataúd especial porque mi papá después de muerto llegó a medir  2,30 metros”. 

En 2017, el boxeador  y  símbolo de la lucha libre -que  medía 2,25 metros y que  se convirtió en el hombre más grande de La Paz y  de Bolivia- reveló  que unos científicos le ofrecieron un millón de dólares por su esqueleto, después de que muriera, para estudiarlo e indagar por qué creció tanto. 

El luchador recibiendo  una condecoración.

“Eso  hace un par de años, pero todo lo manejo con discreción, Todo se sabrá  a su debido tiempo. Son extranjeros, los científicos verán el estudio del físico o por ahí vengo de una descendencia de los incas, tantas cosas. Esto en Centroamérica ya me hablaron hace años, hay mucho interés, les llamó la atención mi tamaño. Pasado los años me llamaron y estoy acá”, contó a Unitel.

Ayer su familia descartó por completo esa posibilidad:  “Él hablaba de eso, pero nosotros le dijimos que no, que  es nuestro papá.  ¿A  dónde le vamos a llevar una flor? Nosotros no queremos que la gente se olvide de él, es un ícono de la lucha libre, un ícono de Bolivia. No podemos hacer eso; él se quedará aquí, será enterrado en el Cementerio General ”, aseguró Fabiola.

Amigos y familiares que llegaron
a la casa de Tataque Quisbert.

A pie a Chile, “donde se estiró”

La altura de Wálter Tataque Quisbert, lo que lo convirtió en un ícono no sólo en La Paz, sino en Bolivia, siempre fue un misterio, sobre todo para su familia, en la que  todos (papás y tres   hermanos) “eran normales”.  

Su hermano mayor, Jorge, tiene una explicación: “Haber bajado al nivel del mar”. Se explica contando que a sus 14 años su hermano menor, que nació en 1952, decidió dejar su casa y partir rumbo a Chile  en busca de mejores oportunidades. Asegura que  Tataque llegó a ese país prácticamente  a pie: “Llegó hasta Oruro en movilidad y de ahí hasta Chile, caminando, a pie, no sé por dónde iría”. 

Los luchadores de la empresa
VWA, fundada por Wálter.

Pero el casi niño no sólo llegó a pie a Chile, sino que  en ese país creció hasta alcanzar los 2,25 metros de alto y calzar número 50. “Creció de ese tamaño en Chile; de aquí se fue de tamaño ‘normal’, como nosotros, más chico y gordito, porque era el menor. Parece que allá el estar al nivel del mar  le hizo dar un estirón, y ahí comenzó a crecer  y luego le enseñaron boxear”,  dice Jorge. 

“Mis papás se asombraron, aunque no tanto porque mi abuelo, de parte de mi mamá, Germán Limachi,  había sido también muy alto, media 1,98 m. Él fue a la Guerra del Chaco y murió en 1968, lo conoció al Wálter”, añade.

Jorge Quisbert, hermano mayor
de Tataque.

  Fue en Chile donde Tataque fue descubierto como boxeador. Su hermana Bárbara Quisbert  cuenta que lo “ficharon” por su tamaño. Según recuerda la mujer de 55 años, Wálter regresó a Bolivia a mediados de los  70 convertido en un “gigante” que no paraba de crecer. “Nos preocupamos porque seguía creciendo, pero luego mis papás se conformaron y eran felices al verlo tan grande y que se convirtió en un boxeador muy popular”, cuenta.

Bárbara recuerda con nostalgia esos años con su hermano,  que siempre estaba de buen humor, riendo, haciendo bromas, a veces pesadas, como las de alzar a algún  familiar y dejarlo sobre el techo. ¿Nos dejaba en el techo y a los bebés los lanzaba bien alto y los agarraba, pero nosotros nos asustábamos y gritábamos”, cuenta.

Una de las hijas del Gigante de
América muestra el tamaño de su
bota de boxeo.

 En 1977, como boxeador Tataque llegó a los  Juegos Deportivos Bolivarianos y ganó la medalla de oro en la categoría peso pesados. 

Conocido también como el Gigante de América, este gran paceño estuvo dedicado al boxeo hasta mediados  de los 80, cuando incursionó en la lucha libre, donde montó grandes espectáculos con Furia de Titanes, que llegó hasta la televisión.

 En los 80 Wálter también  conoció, en Cochabamba,  a Martha Villa, la que dos años después se convertiría en su esposa.  “Nos presentaron unos familiares y comenzó a visitarme con frecuencia hasta que me pidió matrimonio”, recuerda. Se casaron en 1983, pese a que su abuela no estaba de acuerdo. “A mi abuela no le gustaba su tamaño, pero mi mamá estaba de acuerdo y nos casamos en La Paz, en 1982”, cuenta Martha.  De su matrimonio nacieron  Fabiola, Ingrid, Verónica -que sigue los pasos de Tataque como luchadora-  Gabriela y Ángeles. 

Las medallas y trofeos conquistados
por Tataque Quisbert.

Campeón  para las pinzas y empresario

En su larga trayectoria por el boxeo y la lucha libre, Wálter Tataque Quisbert descubrió y cosechó grandes amistades, desde luchadores como él  hasta jóvenes, a los que él formó con su empresa de espectáculos NWA, con  la que viajó por toda Bolivia y llegó a países como Perú, Chile, Argentina, Colombia,  México e incluso Estados Unidos.

Alfredo Uría, La Máscara,  lo conoció en el Olimpic Ring de San Pedro, hace 25 años, como luchador. Admiraba sus pinzas, con las que derribaba a cualquier adversario.  “Su estatura ya era impresionante, intimidante, pero verlo hacer la pinza era espectacular, por su tamaño y peso. Sus toreadas también eran fabulosas. A veces luchaba hasta contra cuatro adversarios porque no había quién lo pudiera voltear”,  cuenta. La Máscara aún recuerda la oportunidad en que lo levantó en brazos y lo lanzó fuera del ring. “Es inolvidable ese momento”, expresa.

 Harol Suxo, El chico Hawai,  Becker Huertas, Lusian, son algunos de los luchadores jóvenes  que acompañaron en los últimos años a Tataque Quisbert en sus giras por toda Bolivia, montando espectáculos en el que él siempre era el protagonista. “Llegábamos y la gente corría a su encuentro para saludarlo, siempre era lo principal del show”, dice El chico Hawai.

“Su gran ejemplo es la humildad y la sencillez, y la disciplina”, añade al referirse a la leyenda del boxeo y lucha libre, que también fue entrenador de las famosas Cholitas luchadores.

Y toda la vida de Tataque dedicada al boxeo y la lucha libre está resumida en decenas de medallas, cinturones, trofeos, medallas y diplomas que adornan la sala de su casa, y que sus familiares sacaron para exponerlos en su velorio, antes de ser llevado a enterrar al Cementerio General. “Mis papás, mi abuelo Germán Limachi, que era igual de grande que él, están enterrados ahí; Wálter iba a visitarlos siempre; ahora va estar con ellos, se quedará con ellos”, asegura su hermano Jorge Quisbert.

 

 

Confidencial

Si te interesa obtener información detallada sobre el proceso electoral, suscríbete a P7 VIP y recibirás mensualmente la encuesta electoral completa de Página Siete.

Además, recibirás en tu e-mail, de lunes a viernes, el análisis de las noticias y columnas de opinión más relevantes de cada día.

Tu suscripción nos ayuda no solo a financiar la encuesta sino a desarrollar el periodismo independiente y valiente que caracteriza a Página Siete.

Haz clic aquí para adquirir la suscripción.

Gracias por tu apoyo.

231
4