Emaverde reinventa la razón de ser de los desechos plásticos

El plástico proveniente del desayuno escolar y de las islas verdes de la ciudad cobra un nuevo sentido en la planta procesadora de plastimadera: de residuos a una innovadora materia prima para fabricar muebles.
viernes, 21 de febrero de 2020 · 00:04

María Ortiz  / La Paz

Lo que a primera vista parece un cementerio de plásticos, inservibles, resulta ser la valiosa materia prima con la que la Empresa Municipal de Áreas Verdes (Emaverde) confecciona desde maceteros hasta muebles, dando así una nueva vida a un material que nos rodea, nos invade y nos contamina.

En una extensa área de la zona de Bajo Sopocachi, entre cerros y cemento, se encuentra la planta procesadora de plastimadera en la que hace más de cinco años el plástico encontró una nueva razón de ser: de desecho, a prácticos productos que tienen la misma durabilidad que lo que éste tardaría en degradarse, alrededor de unos 150 años.

“El objetivo con que se creó esta planta es, principalmente, ayudar a la ciudadanía en el tema del reciclado del plástico. Y además, el de cerrar el círculo del reciclaje;  es decir, el de poder reciclarlo y entregarlo convertido en mobiliario, sobre todo, a las unidades educativas, que son nuestro principal proveedor de material, haciéndonos llegar los desechos del desayuno escolar”, explicó el jefe del taller de Plastimadera, Hugo Lamas.

En el depósito que se encuentra a la entrada de la planta conviven, separados por vallas, cientos de bolsas plásticas de leche  y envolturas, botellas PET y tetrapacks. En un intento por reciclar la mayor cantidad de plástico posible, Emaverde probó implementar estos últimos en la elaboración de su innovador material -que es muy similar a la madera aunque, según Lamas, con mejores propiedades-, pero la presencia de cartón y papel impidió la mezcla.

 El plástico reciclado es picado por un molino para su posterior transformación.

 Amontonadas, las botellas PET aguardan cobrar, en un futuro no muy lejano, un nuevo sentido: “Estamos en un proceso de poder adaptar nuestra maquinaria con el objetivo de poder reciclar  también este material”, manifestó Lamas.

Mientras tanto, los residuos del desayuno escolar que la Alcaldía de La Paz reparte a los alumnos de las escuelas públicas y concertadas, que de otra manera irían a la basura, encuentran en este lugar una nueva aplicación. Pero no son los únicos. Parte del plástico que la población recicla en las islas verdes del  gobierno municipal también viene a parar a esta planta pionera, donde se le brinda una nueva oportunidad.

“En su mayoría usamos los desechos de desayuno escolar, que son los polietilenos de baja y alta densidad, así como los polipropilenos, que son las envolturas de galletas o los envases de salsas. Con todo ese material reciclado hacemos nuestros productos. La Secretaría Municipal de Gestión Ambiental también nos ayuda a reciclar en varios puntos de la ciudad”, contó Lamas. 

Secado del plástico picado para eliminar los residuos líquidos.

De residuos a plastimadera

Una vez en la planta, el plástico es seleccionado por tipo de material, densidad y color. Tras ser separado, la materia prima pasa a una máquina picadora que la convierte en una especie de mixtura menuda.

Después la dejan secar durante dos días para eliminar los residuos líquidos y garantizar así su futura compactación: “Si no se seca, no cuece. Como luego pasa a un horno, si  se queda húmedo no funde y al cortar el tablero éste no va a quedar compacto”, aclaró Rolando Velasco,  operario jefe de la planta.

Cuando ya está seca, se prepara el molde de los tableros, que tienen una medida de 2,50 de largo por 1,20 metros de ancho, y se incluye papel al fondo para que el plástico no se quede pegado a la base al ser fundido en el horno, donde pasa un par de horas a una temperatura de 200 grados.

 Molde de los tableros antes de entrar a fundición.

Luego, la sustancia resultante pasa por una prensa hidráulica que la comprime y le da rigidez. Tras secar entre 30 y 45 minutos, salen unos tableros que tienen un espesor de 15 a 20 milímetros. Y para los que se requieren, por cada uno de ellos, 60 kilos de plástico. 

“Después, con maquinaria que se utiliza para carpintería, hacemos los diferentes trabajos. De cada tablero sale al menos una pieza”, dijo Lamas, quien destacó que este material tiene una mayor dureza y resistencia que la madera, es impermeable, evita que le entren termitas y su tiempo de vida útil, si uno lo cuida, es “hasta que el plástico se degrade”.

Desde muebles a  maceteros

Con este sustituto ecológico de la madera natural, los trabajadores de la planta hacen desde muebles y bancas hasta pupitres y maceteros. 

Su mayor producción, de pupitres y asientos, va destinada a las escuelas públicas y concertadas de la urbe paceña con las que Emaverde tiene convenios y para las que cada año fabrica cientos de éstos.

“Nos hemos centrado en las unidades educativas para que, desde pequeños, los niños aprendan sobre el reciclaje y podamos generar conciencia de que este material, si lo expones a la tierra o al ambiente, tarda entre 100  y  150 años en degradarse, razón por la cual es 100% contaminante para el planeta”, sostuvo Lamas. 

  Macetero elaborado con plastimadera.

De las 18 toneladas de plástico recolectadas en la planta el año pasado, 16 fueron devueltas en mobiliario a las unidades educativas.

Pero además de equipar escuelas, la entidad emplea la plastimadera para la elaboración de otros diseños como maceteros, basureros o juegos infantiles para implementarlos en los parques que administra. 

“Nuestro objetivo es tratar de reemplazar la madera”, enfatizó Lamas.

 Más allá de los convenios privados, Emaverde también brinda a la población la oportunidad de beneficiarse de un material que es amigable con el medioambiente, realizando pedidos personalizados a quienes así lo deseen.

“Tenemos una unidad de comercialización dentro de la empresa a la que cualquier persona puede acudir o contactarse, hacer una cotización y nosotros en dos o tres días le entregamos el producto”,  explicó Lamas.

Las tres R contra el plástico en La Paz

Según la Secretaría Municipal de Gestión Ambiental, cada día se generan 57.000 kilos de plástico en el área urbana de La Paz. Del total generado se recicla, a través de la Planta de Clasificación de Residuos del GAMLP, el 0,5 %, sin tomar en cuenta otros actores que intervienen en la gestión de residuos de plástico como son los segregadores urbanos y empresas recicladoras que recuperan estos residuos de manera directa.

Desde el año pasado, La Paz avanza hacia una economía circular del plástico. Ésta tiene como objetivo disminuir el uso de materias primas y la producción de residuos a través de lo que se conoce comúnmente como las tres erres del consumo responsable: Reducir, Reutilizar y Reciclar, en el que  la población juega  un papel fundamental.

“Son los actores más importantes de la gestión integral de los residuos, porque ellos inician el proceso de reciclaje al separar los residuos en sus hogares”, explicó la secretaria de Gestión Ambiental del Gobierno Autónomo Municipal de La Paz, Mariana Daza.

Una vez que los residuos son separados en los hogares, empresas y oficinas, éstos deben ser depositados en las islas verdes o en los contenedores diferenciados, que actualmente se encuentran en 40 puntos de la ciudad entre Miraflores, el Centro, Cotahuma y Achumani. 

El contenedor azul es para  papel y  cartón (a excepción de papel higiénico, servilletas, papel brilloso o couché y pañuelos desechables), mientras que el amarillo es para envases: bidones, envases de limpieza y aseo personal,  jugo, leche, yogur, así como botellas PET, bolsas plásticas y latas de aluminio y conservas. Algo  muy importante es depositarlos limpios, secos y sin grasa.

Estos desechos también pueden ser entregados en el Punto Verde Central, ubicado en la avenida del Poeta (frente a la parada de teleférico Celeste, cancha zapata).

Para obtener más información acerca del  punto de reciclaje más cercano a su hogar,  puede llamar a la línea gratuita 800140286.

Para hacer   encargos

  • Pedidos La población puede hacer sus encargos de macetas, mobiliario o tableros cortados de plastimadera en las instalaciones de Emaverde, que están ubicadas en la calle Francisco Bedregal, 816, zona Bajo Sopochachi.
  • Horario  El horario de atención es de 8:00 a 17:00 de lunes a viernes y sábados hasta las 12:00.
  • Contacto  Para más información pueden llamar al 69722828.
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