Alternativas al extractivismo

Nuevas tecnologías para explorar hidrocarburos

La técnica más promisoria está relacionada con la detección de la energía electromagnética limpia que emite la tierra de manera natural.
domingo, 11 de octubre de 2020 · 00:00

   Ricardo Morales
Ingeniero geofísico
Roger Carvajal
Investigador emérito de la UMSA

La posibilidad de mantener la estabilidad económica de Bolivia está ligada a las perspectivas de continuar con la exportación de materias primas, en tanto no se monte un aparato productivo que nos permita salir del extractivismo. Esto requiere seguir explotando los productos que salen de las entrañas de la tierra para ser enviados al exterior, sin ninguna agregación de valor. 

En el caso de los hidrocarburos, queda claro que el no haber invertido en exploración con la suficiente eficacia y eficiencia, nos ha dejado en una situación crítica por no poder cumplir, por un lado, con los compromisos de venta en mejores condiciones y el incremento de dichos montos para hacer frente a los requerimientos de los emprendimientos productivos locales, y por otro, con la necesidad de contar con los recursos para subvencionar la importación de los hidrocarburos que no producimos.

 La exploración que se llevó a cabo en Liquimuni en el norte de La Paz, o en el Chaco con tecnología fuertemente invasiva, la exploración sísmica, no ha conducido a encontrar los yacimientos buscados. De hecho, los altos costos de esta tecnología, el extenso tiempo que requiere para tener resultados analizables, los impactos al medio ambiente, particularmente en zonas boscosas, la afectación a las comunidades cercanas a los sitios de prospección y otros aspectos, nos muestran la urgente necesidad de contar con nuevas tecnologías que permitan la exploración geológica/geofísica de las áreas en la que existe la probabilidad de encontrar yacimientos de hidrocarburos, sin los impactos citados.

Es interesante destacar que el mundo académico ha avanzado bastante en este rubro; en una acción de prospección tecnológica (exploración sistemática de nuevas tecnologías para un fin definido), se encontraron novedades interesantes, pero una que se mostró como la de mayor promisoriedad es aquella relacionada con la detección de la energía electromagnética limpia que emite la tierra de manera natural y espontánea y que es diferente de acuerdo a su estructura geológica.

 Dicha tecnología, denominada AEEET (Anomalías de Emisiones Electromagnéticas Espontaneas de la Tierra), que permite la detección de estas emisiones con sensores ya desarrollados y con ayuda de un software de alta complejidad, ha mostrado que es posible conocer la estructura geológica de una región, incluyendo sus anomalías, con una profundidad de 7.000 m. 

Dichas emisiones, son el producto de la energía piezoeléctrica que se produce por las tensiones de alta potencia que la actividad tectónica ejerce sobre las formaciones de cuarzo y derivados, que están en el subsuelo de las regiones cordilleranas.

Evidentemente, se conoce desde hace mas de un siglo que diversas estructuras cristalinas (particularmente el cuarzo y similares) y polímeros, son capaces de emitir energía electromagnética cuando son sometidos a tensiones (compresiones o estiramientos) mecánicas; dicho fenómeno se ha denominado piezoelectricidad y tiene diversas aplicaciones. Entre las destacables están: las pinturas con polímeros que a la presión transmiten señales eléctricas, los pisos de las calles con estructuras de cuarzo  que con la presión de vehículos y personas, generan electricidad aprovechable; los relojes-pulsera automáticos que se cargan con el movimiento del brazo por la fricción de fragmentos de cuarzo en el interior. 

Un efecto interesante, entre otros en el campo de la salud, es el efecto de la presión ejercida sobre el hueso alveolar (hidroxiapatita) por las maniobras ortodónticas, cuyo efecto emite radiación electromagnética que induce a las células óseas a hacer reabsorción o aposición de hueso dando una nueva conformación a la cavidad alveolar que se ajusta a la nueva posición de la raíz dentaria.

En el ámbito de la geofísica, en las regiones donde existen presiones causadas por los movimientos de las placas del subsuelo que actúan sobre formaciones ricas en cuarzo y estructuras similares, este efecto piezoeléctrico provoca la emisión de radiación electromagnética espontánea de la tierra hacia el espacio. Esta actividad es más intensa en zonas como las estribaciones andinas donde existen presiones de las placas tectónicas del Pacífico contra el continente (las cuales son la causa de la formación de la cordillera y aún en la actualidad son responsables de los frecuentes movimientos sísmicos). 

La radiación emitida puede detectarse desde el aire mediante sensores instalados en aeronaves pequeñas de vuelo lento, de modo que se pueda recoger las señales de espacios definidos en tiempos cortos. Las  ventajas de la AEEET, en relación a otras tecnologías como la sísmica (que incluye el uso de explosivos de gran poder) o la magneto-telúrica, son evidentes; incluyen el hecho de que se puede aplicar en regiones montañosas (a diferencia de la sísmica que en estas regiones tiene deficiencias ya reconocidas a las que puede deberse el fracaso en Liquimuni), donde tiene especial valor de uso. 

Asimismo, el costo de estas operaciones aéreas es mucho más bajo (10 veces), incluyendo la actividad de interpretación, con base en procedimientos informáticos de elevada complejidad, para dar resultados en 3D, de bloques completos. Por ser prospección aérea, el impacto en la biodiversidad del área es mínimo o inexistente.

Esta tecnología ha sido desarrollada por científicos ucranianos y se aplica como técnica de exploración de hidrocarburos en la región del Mar Negro. Recientemente fue utilizada en Bolivia para explorar en el Chaco Serranía Aguarague la estructura Sipotindi; los resultados han servido para la perforación del pozo SIP-X1. 

Lo anterior se constituye en un ejemplo claro de la potencialidad de la prospección tecnológica, toda vez que cuando se requieren soluciones a problemas complejos, las empresas del rubro no necesariamente ofrecen las innovaciones más actuales.

 Estos avances están en universidades y centros científicos, con los que se debe poder interactuar. Otro ejemplo importante de este tipo de abordaje y aprovechamiento de la innovación para la producción  es la descontaminación minera del agua y del suelo por arsénico, mercurio, cadmio, cianuro, que puede realizarse con microorganismos (biotecnología), a través de procesos con los que no necesariamente cuentan las empresas de descontaminación, pero existen procedimientos validados o por validar en las universidades. 

En otros ámbitos como la salud, la educación el medio ambiente, ocurre lo mismo.  En fin, se espera que los próximos tomadores de decisiones adopten a la ciencia y la tecnología como herramientas para la solución de los grandes problemas.

 

 

 


   

8
1