Necesarias pero descoordinadas: las medidas del Gobierno ante la crisis

Los analistas Sonia Montaño y Franklin Pareja coinciden en que la cuarentena, el cierre de fronteras y los paliativos económicos se aplican sin la coordinación necesaria. ¿Pasará la crisis factura en las elecciones?
domingo, 5 de abril de 2020 · 00:21

Página Siete / La Paz

Como todo el mundo, Bolivia vive una crisis inédita. Nunca antes en la historia moderna una pandemia había atacado tan fuerte a tantos países al mismo tiempo. En la región son  diversas las medidas que se han tomado para combatir al coronavirus y éstas varían de acuerdo a la situación de cada país y de los intereses de sus gobiernos.

A Bolivia la emergencia sanitaria le sorprendió después de la crisis política de octubre  con un sistema de salud vulnerable y en plena transición electoral. Las medidas que ha asumido el gobierno de la presidenta/ candidata Jeanine Añez  van  desde cuarentena nacional, cierre de fronteras, hasta una serie de paliativos económicos como la entrega del Bono Familia y de canasta  familiar y reprogramación de créditos bancarios. ¿Serán suficientes?

Los analistas Sonia Montaño y Franklin Pareja coinciden en que las medidas son necesarias aunque se aplican sin la coordinación necesaria y, en algunos casos, tardíamente. Lo urgente ahora es vencer la emergencia y preparase para la pos-cuarentena. 

“La presidente (por azar) y candidata (por voluntad), se encuentra en una situación inédita, gestionar una transición electoral compleja y enfrentar una pandemia global desconocida, con el respaldo parcial de las instituciones nacionales y, la alarmante descoordinación con los gobiernos subnacionales, que, en algunos casos, deliberadamente están obstinados en obstaculizar el desarrollo de las medidas de contingencia. Cuenta con un sistema de salud precario y colapsado hace muchos años, con una capacidad instalada absolutamente insuficiente. En este difícil contexto, se podría afirmar que las medidas asumidas, algunas son sensatas, aunque tardías como la declaración de cuarentena total; no obstante, se las hizo y es de esperar que se logren resultados esperanzadores” sostiene Franklin Pareja.

“Es importante señalar que esta es la primera vez que Bolivia y el mundo enfrentan una crisis de la magnitud y la complejidad de la generada por el coronavirus; por lo tanto no se puede comparar lo hecho actualmente con nada que habría ocurrido antes. Quizás alguna referencia importantes es ver lo que están haciendo los países vecinos o u otros del mundo, esa es una primera consideración para evaluar la crisis”, apunta Sonia Montaño.

Cuarentena y cierre de fronteras

Para Montaño, la experiencia de otros países permitió a Bolivia determinar la cuarentena oportunamente. “Creo que la cuarentena adoptada fue una medida importante porque ya otros países habían demostrado que quedarse en casa es lo más efectivo para evitar contagios. Los conflictos y dificultades han venido por la resistencia de sectores sociales y políticos de buena o de mala fe que han desatado un rechazo y han politizado el tema. Cuando el tema se torna político da a lugar a que de ambos lados se cometan excesos. El ministro Murillo, por hacer cumplir una medida que está bien, ha terminado excediéndose en sus funciones y eso es algo que se debe criticar”.

¿Cuánto tiempo podremos resistir un autoencierro?, cuestiona Pareja y remata: “Ahí radica el nudo gordiano, dado que si la cuarentena no viene acompañada de medidas complementarias en el corto plazo (dos semanas), las cosas podrían complicarse y el desacato se pondría a la orden del día”. 

Cierre de fronteras

Como cientos de bolivianos que no pueden regresar a Bolivia desde diversos puntos del mundo, un nutrido grupo de compatriotas permanecieron varados en la frontera con Chile pidiendo entrar al país cuyas fronteras están cerradas. Ingresaron ayer a territorio nacional después de protestas de diversas organizaciones, pedidos de ayuda humanitaria y desinteligencias en el gobierno.

“Lo ocurrido con los bolivianos en la frontera con Chile ha adquirido un carácter muy fuerte por los errores del gobierno de no haber tenido una misma posición que se evidenciaron con las contradicciones entre la Canciller y la Presidenta, por ejemplo. Adquirieron un cariz de violación a los derechos porque el cuadro de gente en carpas sus niños es muy terrible. Creo que habría sido bueno que el gobierno tenga una política para traer a los bolivianos que lo deseaban pero puedo entender que traerlos no era sólo una medida sólo administrativa sino de seguridad sanitaria”, sostiene Montaño

“El cierre de fronteras es razonable, pero impedir el retorno de compatriotas aparte de ser inaudito y execrable es inconstitucional”, apunta Pareja.

Bono y canasta

En cuanto al bono de familia, la implementación es  deficiente, evalúa Montaño: “Tenemos una cultura de colas que nos expone; la gente no ha recibido la información adecuada respecto a quienes se les permite cobrar el bono Familia y la renta Dignidad. Y ciertamente el bono no responde a la cantidad de gente que vive en la informalidad”.

“El apoyo denominado Canasta Familiar, llegará en dinero, supone dos problemas en contra de la cuarentena, el cobrar y el comprar, por tanto, nació sesgado, poco planificado, porque no existen mercados de provisión debidamente blindados de medidas de seguridad, no pensemos que los supermercados son populares”, sostiene Pareja y complementa: 

“Las medidas de pausa en el cobro de servicios y sector financiero, ciertamente que caen como bálsamo; sin embargo, un país que no produce y no consume, está condenado a la ruina; en consecuencia, se debe pensar en que la post cuarentena que podría estar cerca por su insostenibilidad, requerirá medidas de ajuste y austeridad muy severas, es simple, no hay magia, no hay dinero. Solo hay dos caminos, el endeudamiento y los recortes, algo que cuando vienen juntos no suponen buenas noticias. ¿Resistirá une entramado multifactorial tan complejo la candidatura de la presidenta?”

Unidad en la emergencia

En la gestión de la crisis, Sonia Montaño advierte “una deficiencia enorme” en la falta de cuidado y protección al personal de salud. “Estamos viendo que médicos, enfermeras y todo el personal de salud está sufriendo no solo el problema de transporte, el desplazamiento desde su casa hasta las clínicas sino la falta de insumos de seguridad”, recalca.

Apunta que la situación requiere unidad sin dejar el espíritu crítico ante los errores. “El tema de la unidad nacional es fundamental en este momento. No se puede permitir que nadie pesque en río revuelto. O sea ni la señora Galindo abriendo su albergue como si ella fuera la salvadora ni los partidos de oposición criticando sin ofrecer soluciones prácticas. Creo que es un momento en el que hay que señalar falencias pero ofrecer propuestas y eso no lo hemos visto aún”, sostiene.

Los costos políticos que tendrá esta crisis están por verse: Un escenario es que la doble posición de Añez, como Presidenta y candidata, le pase factura en las urnas. Otro, es que si no hay una hecatombe sanitaria, ella sortee la crisis en desmedro de los partidos de oposición que – en opinión de Montaño– “han tenido una posición bastante zigzagueante, desde la crítica brutal hasta un apoyo relativo”. “Quizás –concluye la analista- el mayor costo político de esta crisis va que la democracia y las elecciones pasen a segundo plano ante la emergencia”.

 

 

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