Jorge Patiño Sarcinelli 

Evo y las ligas del populismo

viernes, 11 de diciembre de 2020 · 00:11

Todas las sociedades son busca glorias y la nuestra no es una excepción, pero nuestras aspiraciones son más bien modestas. Doy un ejemplo: hace unos años salió la noticia de que el entonces ministro de economía boliviano había sido elegido uno de los diez mejores de Latinoamérica. Vista la nota, la muestra era de 19 ministros, por lo que el nuestro, que era el décimo, estaba entre los diez peores. 

Es decir, pudiendo elegir una de dos lecturas igualmente válidas de los mismos datos, nos quedamos con la que nos daba una pequeña gloria. Si nuestro boxeador pierde una pelea, decimos que salió segundo. Para los que dicen que los bolivianos somos pesimistas, ahí una prueba de lo contrario. Ah, sí; ese ministro era Luis Arce. 

Otrosí. En el Oxford Handbook of Populism de 2019 aparece Evo Morales 24 veces en citas de varios autores que lo ponen entre los principales líderes populistas de la región; ya sea a título de inventario, positiva o negativamente. 

Cito: “En contraste con Menem, Collor y Fujimori, quienes eran despreciados por la opinión pública sofisticada, Chávez, Evo Morales y al comienzo Correa despertaron considerable apoyo de segmentos de la intelligentsia global”. Increíble pero cierto.

Y más: “Entre los nuevos líderes, Evo Morales ha mantenido una disciplina presupuestaria y ha evitado la irresponsabilidad económica” […] “Evo Morales ha intentado ser él la única voz del pueblo” […] “El discurso de posesión de su primera presidencia ofreció una narrativa poderosa de la emancipación” (Y repite la ya cansina falsedad de que antes del Evo los indios con poncho no podían entrar a la Plaza Murillo). 

Estar en una lista a lado de Chávez no es un honor, y muchos de los expertos mundiales en populismo son parte de esa intelligentsia global a la que pertenece una izquierda mal informada que incluye personas como Chomsky, Sanders y Angela Davis, que no saben dónde está el Chapare, pero defienden al Evo a pesar del prorroguismo, sus romances juveniles y la corrupción. 

Sin embargo, si lo que nos gusta a los bolivianos es codearnos en las grandes ligas, no cabe duda de que en la del populismo mundial actual, “nuestro Evo” está entre los diez mayores (o los diez peores, si se quiere). 

Sospecho que no faltarán los que no estén orgullosos de este honor, y prefieran los más modestos pero asépticos logros de nuestra Giovanna Irusta; mientras que para muchos otros, el dato no hace más que confirmar lo que ya sabían: Evo es lo máximo. Nadie va a cambiar de opinión por lo que diga un Handbook, aunque sea de Oxford. 

Lo que hay de trascendental en esto es que las opiniones de café no causan estado. La historia está siendo escrita con las lecturas que mañana serán verdad establecida. En Bolivia, el debate sigue abierto y Mesa, que quiso hacer historia, ahora tendrá que escribirla con lágrimas. Tintas más objetivas correrán después.

No me gusta el Evo, y seguramente veo en él los mismos defectos, errores y delitos que buena parte de mis lectores, pero nuestras opiniones chocan con una realidad política que está hecha de percepciones. Lo que esa profusión de menciones nos obliga a reconocer es que el Evo ha alcanzado una estatura política innegable, al lado de figuras infames o admirables. De todo hay en ese panteón.

Este es un hecho que no vive de estadísticas ni opiniones sueltas, sino que echa raíces en ese imaginario popular que ningún libro, pataleta, o acusaciones justas o injustas van a cambiar, pues se rige por una lógica propia. 

Siendo así, lo notable no es que el MAS haya ganado esta vez con 55% de los votos, sino que el Evo haya perdido el referéndum, o que, no teniendo al frente a nadie de su misma estatura política (no hablo de calidad intelectual o moral), no haya ganado en la primera vuelta en 2019. 

Esto dice mucho del civismo y comportamiento político de los bolivianos, sobre lo que hay todavía mucho que decir y analizar, y más razones para orgullo patriótico que unas cuantas citas oxfordianas. Da para pensar en varias direcciones.

 

Jorge Patiño Sarcinelli  es matemático y escritor.
 

AVISO IMPORTANTE: Cualquier comunicación que tenga Página Siete con sus lectores será iniciada de un correo oficial de @paginasiete.bo; otro tipo de mensajes con distintos correos pueden ser fraudulentos.
En caso de recibir estos mensajes dudosos, se sugiere no hacer click en ningún enlace sin verificar su origen. 
Para más información puede contactarnos

82
5

Otras Noticias