Jimena Costa

Aprovechar la tragedia con fines políticos

domingo, 7 de marzo de 2021 · 05:11

Los muy tristes y lamentables sucesos de la Universidad de El Alto traen a colación varios temas. En general, en todas las universidades del sistema se publican convocatorias a asambleas de asistencia obligatoria, esto es así porque la gran mayoría de estudiantes y docentes no asisten a estos encuentros que suelen durar varias horas, incluyen discursos, denuncias, discusiones y hasta peleas, pero muy raras veces conclusiones consensuadas. 

Cuando se trata de materia electoral, las peleas son más acaloradas y generalmente se realizan varias asambleas hasta que las partes acepten un comité electoral.  ¿Se llama lista para verificar la asistencia? No. No sólo no es operativo porque llevaría mucho tiempo -en la mayoría de las carreras existen centenares y hasta miles de estudiantes-, sino que ningún reglamento universitario obliga a participar –es más bien un derecho- y tampoco existe sanción si los convocados no asisten. Es más, si no hay quorum se vuelve a citar por una o dos veces más y al final se decide con los asistentes, eso sí suele estar reglamentado.

¿Los estudiantes que convocaron a la Asamblea en la UPEA tenían el propósito de producir la muerte de varios de los asistentes? Es realmente absurdo. ¿Estaba previsto que en el tumulto caigan los barandales? Por supuesto que no, por eso se llama accidente. La Policía detuvo a ocho personas por convocar a la asamblea. ¿Ese es un delito tipificado? ¿Dónde? ¿Cuál sería la prueba de que quienes convocaron a la asamblea son responsables del desprendimiento del barandal?

Encima de la confusa actuación policial, el fiscal departamental anunció que van a emitir imputación formal por el delito de homicidio y lesiones graves y gravísimas a los detenidos. ¿Hay coherencia?

Si bien no deberían realizarse asambleas por la prevención al contagio de la Covid, los dirigentes que convocaron a la asamblea debían ser sancionados por ello, pero también son responsables los que asistieron. ¿Los van a “imputar” a todos?

El drama es manejado como un circo. ¿Están investigando a los responsables de una construcción que no cumple con estándares mínimos de seguridad en unos corredores donde circulan centenares de estudiantes cada día? Los técnicos que revisaron las instalaciones determinaron que la fijación de los barandales era inadecuada porque estaban soldados al piso o colocados con masilla y no eran parte de la estructura, o sea,  eran hechizos, truchos… ¿En qué gestión se hizo ese edificio? ¿Qué empresa fue la responsable? A mí me huele a corrupción.

La corrupción combinada con otro de los males nacionales, como el asalto al Estado-botín, pueden llevarnos a tragedias como ésta, pero lo que no está tipificado como delito y se cobra vidas es la estupidez. Estupidez de convocar a una reunión masiva en pandemia; estupidez de detener y acusar de homicidio a quienes convocan a una asamblea y, el cherry en el postre: poner en cuestión la autonomía universitaria debido a este muy lamentable accidente, querer aprovechar el dolor que nos embarga a todos por la muerte de estos jóvenes para calcular cómo penetrar las universidades. 

Andrónico Rodríguez viene de la Universidad Mayor de San Simón, que es parte del sistema de universidades públicas y que hace años fue “tomada” por el MAS. El resultado parece ser que el cocalero senador no se enteró que en 1970 hubo una Revolución Universitaria y que la autonomía está constitucionalizada. ¿O será que buscan pretexto para abrir la Constitución?

 
Jimena Costa es politóloga.

AVISO IMPORTANTE: Cualquier comunicación que tenga Página Siete con sus lectores será iniciada de un correo oficial de @paginasiete.bo; otro tipo de mensajes con distintos correos pueden ser fraudulentos.
En caso de recibir estos mensajes dudosos, se sugiere no hacer click en ningún enlace sin verificar su origen. 
Para más información puede contactarnos

95
9

Otras Noticias