Editorial

El financiamiento de Podemos y Neurona

jueves, 16 de enero de 2020 · 00:15

El año pasado, una investigación de Página Siete reveló que durante la gestión de la exministra de Comunicación Gisela López, el gobierno de Evo Morales contrató a la empresa mexicana Neurona por 12,4 millones de bolivianos para hacer diversos trabajos, como producir videos y elaborar una estrategia comunicacional. Entre las obras contratadas estuvo un “documental”, de una hora de duración, llamado El Robo y que no es más que una letanía de medias verdades y críticas desequilibradas a todos los gobiernos de la democracia anteriores a Evo Morales.

También se supo, gracias a una columna de Alfonso Gumucio, que la empresa mencionada era virtualmente fantasma, sin oficinas ni personal especializado y que se había conformado en Bolivia sólo con 5.000 dólares, una cifra muy pequeña para los montos erogados. Lo que hacía Neurona era subcontratar a otras firmas para ofrecer sus servicios.

Pero en Bolivia, en poco tiempo, y gracias a los contratos millonarios, se convirtió en una compañía próspera, que le permitió aterrizar en otros países gobernados por seguidores de la línea de ALBA. Por ello tuvieron contratos en numerosos países, siempre colaborando con candidatos de izquierda. Neurona empezaba así a crecer, tanto que incluso se convirtió en la empresa de comunicación de Podemos, el partido progresista español que acaba de ingresar a la coalición de gobierno de España.

Ahora, el diario El Mundo de España, luego de desglosar los contratos, llegó a la conclusión de que el gobierno de Morales pagó “precio de oro”, lo que en lenguaje boliviano sería sobreprecio. Estableció, además, la relación directa entre Neurona y Podemos.    
Para elaborar 169 minivideos, de entre 30 segundos y dos minutos, Neurona cobró 1,5 millones de dólares (1,3 millones de euros). El promedio de costo de cada minivideo, que debían ser transmitidos por redes sociales, fue de 8.800 dólares.

Claramente esta es una irregularidad. Conocedores del medio publicitario han señalado que esos videos deberían haber tenido, como máximo, un precio de 500 dólares. Por lo tanto, el precio total debió haber sido de 84.500 dólares. El sobreprecio erogado por el gobierno anterior, por ello, bordea los ¡1,4 millones de dólares!

Pero el caso tiene un trasfondo más serio aún: este oneroso pago, que según el Banco Central alcanzó en total a 1,8 millones de dólares, puede haber sido en realidad una manera de financiar, indirectamente, al partido Podemos, con recursos estatales bolivianos. Si ello se confirmara, sería un asunto 100 veces más grave e involucraría directamente a Evo Morales, Gisela López y otras exautoridades. 
 

 

 

214
5

Otras Noticias