Rodolfo Eróstegui T.

No podemos equivocarnos

martes, 1 de septiembre de 2020 · 00:10

Estamos en los umbrales de elegir a los nuevos gobernantes, está vez no podemos equivocarnos. No sólo es el bien individual el que está en juego, es el  colectivo. Para comenzar, todos debemos ir a votar, los que no lo hagan, como  dice el cura en los matrimonios: callen para siempre. Tenemos que hacerlo porque el próximo gobierno será el que inaugure una etapa histórica de Bolivia.   

El Covid-19 está revolviendo la vida cotidiana, la medioambiental, la social y la economía.  Por ello hay muchas dificultades para que los jóvenes estudien de la misma forma que antes; la disciplina laboral, a la que estábamos acostumbrados, comienza a mostrar cambios para adecuarse a los tiempos del virus. Se modifican las prioridades personales y/o familiares.  Por otro lado, este bicho invisible aceleró la consciencia de la población mundial sobre el medioambiente. Antes del virus, nos interesaban los temas ecológicos, pero no le prestábamos mucho interés. Ahora  no sólo  que vemos con interés,  sino que exigimos soluciones y un cambio en  las políticas económicas, sociales  y medioambientales.   

La producción en masa como una forma de bajar los costos unitarios de los bienes exige también un consumo masivo.  Esto estimuló una mayor demanda de materias primas, agrícolas, mineras, combustibles, energía, provocando un caos mundial. Se podría decir que fue el origen de muchas  guerras, sobre todo de aquellas tendentes a  controlar los  campos petroleros y los yacimientos mineros. Pero también se comenzó a demandar más productos agrícolas, por ello se emprendió a ampliar la frontera agrícola en detrimento de los bosques que son los pulmones del mundo.  

Antes de la llegada del bicho invisible, el mundo se caracterizó por el cambio climático que  provoca el calentamiento global, el mismo que hace desaparecer lagos y que no se pueda absorber la emisión de gases invernaderos. También está provocando el deshiele de nuestras cordilleras nevadas, así como inundaciones y sequías y un sin número de fenómenos naturales provocados por la acción  de la humanidad. 

No se puede aseverar, en este momento, quizá más adelante, que el Covid-19 sea una consecuencia del fenómeno ecológico, pero lo que sí podemos afirmar es que este virus se metió en el consciente de las personas, instalando un nuevo chip en nuestra cabeza que nos invita a respetar la naturaleza, a no contaminar la atmósfera y a que el ser humano ahora esté predispuesto al cambio. 

En estas elecciones no podemos elegir a aquellos candidatos que ofrecen más de lo mismo, más depredación de los bosques, más producción en masa, más consumismo de bienes de corta duración, más despilfarro. En estas elecciones debemos apostar por aquellas opciones que muestren con sinceridad vocación de cambio. 

Tenemos que ir sustituyendo la minería y nuestra industria contaminante por otros sectores más amigables con el medioambiente, y se lo debe hacer poco a poco, pues de una sola vez no se puede. El nuevo gobierno debe tener las ideas claras para evitar los incendios de los bosques en la Chiquitania, evitar la deforestación de los bosques amazónicos; no debe permitir que sean los loteadores que provoquen incendios forestales para luego llevar asentamientos humanos a esas zonas. El nuevo presidente debe conocer el problema medioambiental.

El gobierno que emerja de las urnas el 18 de octubre tiene que dar solución al desempleo que se está produciendo ahora, debe impulsar la creación de empleos amigables con el medioambiente, también llamados verdes. Es decir, los empleos deben ser creados en aquellos sectores o actividades que reduzcan el impacto ambiental para hacer del país sostenible económicamente en el largo plazo y restableciendo la calidad ambiental que nunca debimos perderla.

Estos nuevos empleos en la Bolivia nueva deben tener como principal objetivo la reducción del consumo de energía, de materia prima y agua, como parte de la estrategia enfocada en la protección de los ecosistemas  y la biodiversidad. Estos empleos tienen que producir la menor cantidad de desechos  y contaminación, de ser posible anulándolos por completo.

Reitero este 18 de octubre no podemos equivocarnos.

Rodolfo Eróstegui T. es experto en temas laborales.

AVISO IMPORTANTE: Cualquier comunicación que tenga Página Siete con sus lectores será iniciada de un correo oficial de @paginasiete.bo; otro tipo de mensajes con distintos correos pueden ser fraudulentos.
En caso de recibir estos mensajes dudosos, se sugiere no hacer click en ningún enlace sin verificar su origen. 
Para más información puede contactarnos

53
4

Otras Noticias