La justicia penaliza la homofobia en Brasil y enfurece a Bolsonaro

El Presidente de Brasil señaló que la Corte sobrepasó sus funciones con la sentencia y volvió a barajar la posibilidad de nombrar a un juez evangélico en ese tribunal.
sábado, 15 de junio de 2019 · 00:04

EFE y AFP/ Brasilia

 Un  fallo del Supremo  Tribunal  Federal  que igualó la homofobia al racismo y la tipificó como delito penal contrarió al presidente brasileño, Jair Bolsonaro, quien unas semanas atrás había criticado al tribunal por pretender “legislar” sobre ese asunto.

En un fallo considerado “histórico” por colectivos homosexuales, el Supremo añadió a Brasil a la lista de 42 países que hasta ahora consideraban como delito penal toda forma de homofobia, de acuerdo con  un reciente informe publicado por la Asociación Internacional de Lésbicas, Gais, Bisexuales, Transexuales e Intersexuales (Ilga).

La sentencia fue “aplaudida” por la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), que en un mensaje en Twitter recordó que “las personas LGBTI están expuestas a violencia y discriminación” y que “los Estados tienen el deber de garantizar su protección”.

Sin embargo, el fallo fue abiertamente en contra de Bolsonaro y de las iglesias evangélicas, que tienen una creciente influencia en Brasil y constituyen una fuerte base política para el  gobierno del líder de la ultraderecha. 

 Hace dos semanas, cuando el Supremo ya insinuaba la decisión que finalmente adoptó por clara mayoría, Bolsonaro se había adelantado y comentado el asunto en tono crítico durante un encuentro de pastores evangélicos. “El Estado es laico, pero yo soy cristiano. Todos tienen una religión o no, pero que aún así en una sociedad debe primar el respeto, sin mezclar a la  justicia con la religión”, precisó.

Luego de conocer el fallo, el mandatario afirmó ayer que el Supremo   sobrepasó sus funciones al criminalizar la homofobia y volvió a barajar la posibilidad de nombrar a un juez evangélico en el máximo tribunal. 

En su criterio,  equiparar penalmente   esta conducta al racismo podría perjudicar a los propios homosexuales. “En el ámbito laboral, por ejemplo, un empleador se lo va a pensar dos veces antes de contratar a un gay, por temor de ser acusado de homofobia”, declaró. El Tribunal  adoptó su decisión por  ocho votos a tres. 

Según Bolsonaro, si en la Corte hubiese un ministro evangélico, éste hubiera “pedido vista” (tiempo para analizar el caso), dejando la votación en suspenso. “Tiene que haber un equilibrio ahí (en el tribunal). Eso no es mezclar política con religión”, sostuvo, según citas del portal G1.

El exmilitar ya había evocado a fines de mayo la posibilidad de nombrar a un evangélico en el Supremo que debe tener dos cargos vacantes por jubilación antes del fin de su mandato en 2022.

Brasil es uno de los países con más crímenes homofóbicos del mundo. De acuerdo con  la ONG Grupo Gay da Bahía (GGB), que recoge estadísticas nacionales desde hace cuatro décadas, en 2017 hubo 387 asesinatos y 58 suicidios por “homotransfobia”, un 30% más que en 2016.

Esto implica la muerte por suicidio o asesinato de una persona LGBT (lesbianas, gays, bisexuales, travestis, transexuales, transgénero) cada 19 horas.      

Al emitir su voto a favor de la penalización, la jueza Carmen Lúcia declaró: “Todo prejuicio es violencia. Toda discriminación es causa de sufrimiento”.

El diputado Eduardo Bolsonaro garantizó que “un proyecto de ley en esos términos jamás sería aprobado en el Congreso” y afirmó que “estamos en la era del activismo judicial”.
 

 

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