Beirut: reportan ya 154 muertos y el Gobierno habla de un misil

“Hay dos posibilidades para lo que pasó: o negligencia o intervención exterior con un misil o bomba”, dijo el Presidente libanés. La búsqueda de víctimas sigue
sábado, 8 de agosto de 2020 · 00:04

EFE y AFP  / Beirut

Mientras la cifra de muertos se elevó a 154, el presidente de Líbano Michel Aoun  afirmó  que la terrible explosión en el puerto de Beirut se debió “a la negligencia” o a “una intervención exterior” mencionando la hipótesis de “un misil”.

“Es posible que esto haya sido causado por la negligencia o por una acción exterior, con un misil o una bomba”, declaró el jefe de Estado, durante una entrevista con periodistas, tres días después de la catástrofe.

Es la primera vez que un alto funcionario libanés menciona una pista exterior en el caso de la explosión. Las autoridades han afirmado hasta ahora que el siniestro fue causado por un incendio en un enorme depósito de nitrato de amonio.

El jefe de Estado, de 85 años, dijo haber “personalmente” pedido el jueves al presidente francés Emmanuel Macron, a quien recibió en el palacio presidencial,  “proporcionarnos imágenes aéreas para que podamos determinar si había aviones en el espacio (aéreo) o misiles” en el momento de la explosión .

 “Si los franceses no disponen de esas imágenes, se pedirá a otros países”, añadió Aoun, duramente criticado por la población libanesa que denuncia la incompetencia de las autoridades y la corrupción.

Homenaje a las personas fallecidas el pasado martes. 
Foto:AFP

Más víctimas

El ministro de Salud libanés  Hamad Hasan elevó  a 154 el número de fallecidos  como consecuencia de la explosión del puerto de Beirut y manifestó que 120 de las personas  heridas están en situación crítica.

Hasan indicó -al recibir a una delegación médica argelina que fue  al Líbano para ayudar en las tareas de ayuda y rescate-  que alrededor del 20% de los 5.000 heridos que causó la explosión han necesitado hospitalización.

Al menos 120 de los heridos están en situación crítica. En algunos casos los cristales que saltaron por los aires tras la explosión en un radio de varios kilómetros han obligado a someter a los lesionados a “cirugías minuciosas”.


Los trabajos de rescate continúan  en el puerto de Beirut, donde equipos internacionales tratan todavía de recuperar cadáveres que han sido enterrados por  los escombros Lo más cerca que se puede llegar al punto cero de la explosión que  llevó a Beirut a una pesadilla es la puerta del puerto de la capital.

Allí, patrullas militares bloquean la entrada con vehículos y se muestran inflexibles a las peticiones de los periodistas para acceder a su interior, donde sólo unos pocos fotógrafos pueden entrar  puntualmente.

La situación de los hospitales es apremiante y mucha de la ayuda médica está siendo utilizada de manera inmediata en un país que vivía un repunte del impacto de la Covid-19 en la población.

Las responsabilidades

Ciudadanos y grupos civiles han responsabilizado en las últimas horas a la desacreditada clase dirigente libanesa de una tragedia que para muchos no es más que la síntesis de una deriva de un Gobierno que no puede dar respuestas a los problemas del país. “Si no podemos gobernarnos a nosotros mismos ningún otro nos podrá gobernar. La soberanía libanesa no se va a tocar durante mi mandato”, dijo el Presidente.

Mientras, en las calles miles de habitantes de Beirut y de otras localidades del país que se han acercado a la capital para ayudar continúan los trabajos de limpieza armados de  escobas y palas y con poca o ninguna esperanza de recibir apoyo del Gobierno. Por el momento hay 16 personas en arresto domiciliario, incluido el director del puerto, por lo ocurrido el  martes, según indicó a EFE una fuente militar que pidió el anonimato. Los arrestos domiciliarios se desarrollan al amparo del estado de emergencia de 15 días que dictó el Gobierno.

 Pánico en la población por  riesgo de que falte el  pan

El trigo está esparcido por el piso mezclándose con ceniza,  escombros y cemento. La explosión del puerto de Beirut ha afectado a los mayores silos de almacenamiento de cereales de Líbano, provocando el pánico entre la población por miedo a que escasee el pan.

La  destrucción del puerto de la capital libanesa limitó aún más el acceso a la comida en un país que importa el 85% de sus alimentos, como el trigo necesario para la producción del pan, un alimento imprescindible en la dieta libanesa y que actualmente se vende a un precio subvencionado de 2.000 libras libanesas (1,20 euros) el paquete de 900 gramos.

“Cuando vimos los silos, entramos en pánico”, reconoce Ghasan Bu Habib, presidente de la cadena de panaderías Wooden Bakery.

Unas 15.000 toneladas de trigo, maíz y cebada almacenadas en silos anticuados, de más de 50 años, se destruyeron con la gigantesca explosión, así como una fábrica de harina que se encontraba al lado.

Tanto las panaderías como los consumidores temen que la destrucción de silos, con una capacidad de almacenaje de 120 mil  toneladas, acentúe la escasez de trigo en Líbano, que ya atravesaba por una profunda crisis económica. Las importaciones se habían reducido desde  otoño.

Vecinos y voluntarios que trabajaban en la limpieza en uno de los barrios afectados por la explosión del pasado martes  increparon y echaron de la zona al ministro de Educación libanés  Tarek Majzoub, cuando visitaba el lugar. (AFP y EFE)

Una anciana sin hogar espera ayuda en Beirut. 
Foto:EFE

 

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