Rascacielos Podcast

Amores encarnados

Fueron diez historias de amores encarnados que, si no las escuchaste, van ahora con esta invitación a desafiar la paradoja de tocar sin tocar haciendo "clic" en una pantalla "touch". ¿Cómo vivimos el amor en un año de arrebatos?
domingo, 21 de febrero de 2021 · 00:05

Cecilia Lanza Lobo

La indolencia. “No nos duele lo que no nos toca”, dice la mexicana Cristina Rivera Garza desde las calles vacías de Houston –ahora habitadas de otra manera– por donde pasea con otros pies, con otros ojos y con otra piel, de la mano de su madre a quien no ve hace mucho y a la que despacha ahora de vuelta hacia México porque un virus ha invadido el planeta. Porque nunca como ahora, en este encierro obligado por la pandemia, ni ella ni nosotros habíamos palpado –¡ay!– con tanta atención cada objeto, cada molécula alrededor, para mal y para bien. La manilla de una puerta, la bolsa del supermercado, las monedas del cambio, el botón del ascensor, del timbre, del teléfono. El botón de pánico. 

Las manos, la boca, el cuerpo del otro. Ahora que hacemos de cuenta que las cosas nos tocan –vaya paradoja–, ahora que miramos la vida con otros ojos, ojalá la vida nos conduela, nos importe, nos toque. Es una paradoja, ya digo. Tanto así que más parece “metafísica popular”, porque nunca como ahora habíamos vivido tan colados a una pantalla touch, tocando el mundo sin tocarlo. Por eso, aquellos breves momentos en que bajamos de la nube y dejamos de ser cifras, estadísticas, consumidores de cosas, de clic en clic, de like en like, de match en match y de touch en touch, vuelve no sólo el alma al cuerpo sino el propio cuerpo. 

Porque nunca como ahora, en este encierro obligado por la pandemia, ni ella ni nosotros habíamos palpado -¡ay!- con tanta atención cada objeto, cada molécula alrededor, para mal y para bien. La manilla de una puerta, la bolsa del supermercado, las monedas del cambio, el botón del ascensor, del timbre, del teléfono. El botón de pánico. 

Y reconocer el cuerpo, la presencia de las cosas, su lugar y la importancia que tienen en nuestro espacio cotidiano y en nuestra vida misma –desde una silla olvidada en un rincón, hasta el cuerpo-presente del otro, la otra–, es un acto amoroso. No siempre, claro. Pero lo hemos intentado en este largo y extraño encierro pandémico: vivir los amores encarnados. Y contarlos.

Con esa intención convocamos a nuestros lectores a escribir. Seleccionamos diez historias y las volvimos audio: eso que ahora se llama podcast. Igual que las radionovelas de aquellos tiempos en que el oído, así como el texto, nos permitían y nos permiten, simple y maravillosamente, evocar. Estas son las diez historias, disponibles en cualquier plataforma de podcast. Es cuestión de bajarse la aplicación al teléfono móvil, o simplemente hacer clic en el enlace que anotamos en cada capítulo. Esperemos que disfruten tanto como nosotras. Y a la vuelta seguro tocarán su mundo con otros ojos, con otra piel. 

Bálsamo alemán

Ilustración de Regina
Gómez Elías

Zeus esperaba bullicioso en un canil. No era una deidad del Olimpo pero, de la noche a la mañana, cambió su vida y la de una familia. De haber sido abandonado, Zeus pasó a ser un perrito de la calle con chip incorporado rumbo a Alemania. Pero la presencia de Zeus en la vida de una familia paceña es sólo una buena manera de  contar cuán imprevisible es nuestra existencia. Así como la vida de Zeus, la nuestra apareció, de un día al otro, empapada en alcohol en gel. 

Ese fue apenas el inicio: luego de la adopción de Zeus, un mensaje de WhatsApp marcaría el cambio de rumbo de aquella familia. Pero antes, la intempestiva muerte de un ser amado. En medio, el traslado, los muebles, las cosas, la memoria, la pena, las lágrimas guardadas. Al final, el consuelo en la esperanza de un nuevo principio.

  • Una historia de Ana Rosa López Villegas, narrada por Alejandra Lanza con ilustración de Regina Gómez Elías.
  • ESCUCHA ESTA HISTORIA AQUÍ: https://bit.ly/3qHhYIM

Llamada desde Londres para Julia

Ilustración de Manuel Apaza

Julia Condori Zacarías libraba una batalla contra la diabetes en plena pandemia por el coronavirus, con los hospitales de La Paz y El Alto colapsados por la cantidad de enfermos. La situación era crítica. De pronto, Julia recibió una llamada desde Londres. Era su hermana que había partido al viejo continente hace muchos años. Una hermana a la que nunca conoció. 

Reencuentros como el de estas dos hermanas sucedieron en el contexto más impensado. Esa llamada fue vital pues, a pesar del desenlace, un círculo amoroso se cerró en la vida de esas dos hermanas.

  • Una historia de Jorge Hernán Quispe Condori, narrada por Valeria Moeller con ilustración de Manuel Apaza.
  • ESCUCHA ESTA HISTORIA AQUÍ: https://bit.ly/2NG7cnt

Habrá magia

Ilustración de Manuel Apaza

Qué lejanos parecen esos primeros días del confinamiento absoluto, cuando precisamente “encarnábamos”. Mirábamos, palpábamos, sentíamos todo con atención, aún si ese tacto estaba mediado por una pantalla. Era un tacto acaso más atento. 

Por eso, ella recuerda esos días con la tibieza de los amores serenos. Poco antes de la “cuarentena” rígida, había conocido a alguien y comenzaron a salir. Con el encierro, las excursiones para verse se volvieron un riesgo para la salud de sus respectivos entornos familiares. De modo que la distancia física derivó en desencuentros, ruptura y exploraciones en la web que acabaron en un hallazgo insospechado: no era desamor sino quizás el Síndrome de Asperger. 

  • Una historia de Laura Calderón, narrada por Valeria Moeller con ilustración de Manuel Apaza.
  • ESCUCHA ESTA HISTORIA AQUÍ: https://bit.ly/3qC0lu1

El quinto día de septiembre

Ilustración de Mayra Paredes

Estallada la emergencia mundial por el coronavirus, un amigo desapareció del mapa dejando un sugestivo mensaje. Al principio no hubo sorpresa porque ese amigo era un viajero del alma, ciudadano del mundo, ciudadano extranjero. Pasaron los días y nada de nada. Pasaron los meses y nada. Una vez más, la preocupación llevó a una exploración en la web que devolvió la más oscura noticia. Pero los viajeros del alma son así. Vuelven el rato menos esperado: el 5 de septiembre será por eso una fecha muy especial.

  • Un historia de Shirley Caballero, narrada por Valeria Moeller con ilustración de Mayra Paredes.
  • ESCUCHA ESTA HISTORIA AQUÍ: https://bit.ly/3blBpR4

Viaje es la vida

Ilustración de José
Alejandro Zapata

Antes y después de la Segunda Guerra Mundial, miles llegaron desde Europa a Sudamérica. Así lo hizo Pal Debreczeni desde Hungría, montado sobre la cubierta del monumental navío “Augustus”, con su violín al hombro.

Había llegado a Buenos Aires, la puerta de entrada, la bienvenida a este continente que abrazaría a los recién llegados para siempre. Con la orquesta en la que trabajaba, Pal llegó hasta La Paz donde casualmente conoció a la mujer de su vida. Dejó la orquesta pero no la música. Se instaló en Bolivia para no partir jamás. Nunca volvió a su país natal porque la vida no le alcanzó. Murió en 1984. Su familia en Bolivia tiene pendiente el reencuentro con los suyos en Budapest. Su nieto es hoy un reconocido violinista. 

  • Una historia de Juan Pedro Debreczeni Aillón, narrada por Miguel Vargas con ilustración de José Alejandro Zapata
  • ESCUCHA ESTA HISTORIA AQUÍ: https://bit.ly/3qDThgr

¡Gezellig! La vida en toda su plenitud

Ilustración de Mayra Paredes.

No se pudo salir, mucho menos viajar. Quizá por eso hubo viajes de todo tipo, sobre todo aquellos de la memoria y por Zoom.

Una profesora de español conoció en La Paz a un holandés. Se hicieron pareja y pasaron algún tiempo en Amsterdam donde vivieron varias experiencias, una de ellas divertidísima pues es sabido que en Holanda el consumo de una plantita verde parecida a la huacataya es legal y saludable para el alma. 

Gezellig es una palabra en holandés que no tiene traducción, así como saudade en portugués, o komorebi en japonés. Pero digamos que significa algo así como vivir la vida plenamente. Que así sea y con llajuita, mucho mejor.

  • Una historia de Denisse Guerra, narrada por Alejandra Lanza con ilustración de Mayra Paredes.
  • ESCUCHA ESTA HISTORIA AQUÍ: https://bit.ly/3dtkj6r

Alemania, Lea manía, Obermaier, otros cuates germanos y el primer viaje

Ilustración de Kevin Valle

En El Alto, Bolivia, vivió un cura alemán muy particular. Se llamaba Sebastián Obermaier y era un caso: por ejemplo, los domingos en la misa el agua bendita con que ungía a sus fieles no eran modestas gotitas sino literalmente baldazos. Esa fue la primera aproximación a Alemania, de un muchacho integrante del Centro Cultural Ayllu K’alaqaya. Luego vendrían mil historias más con jóvenes alemanes voluntarios, entre ellos Lea Kesller. Ahhh… Lea Kesller.

En agosto de 2020, él y su grupo debían viajar de visita a Alemania pero la pandemia lo impidió. Aunque no impidió las largas charlas virtuales entre unos y otros, los recuerdos y el corazón palpitando a toda carrera. El viaje está todavía pendiente.

  • Una historia de Luis Fernando Flores Vásquez, narrada por Miguel Vargas con ilustración de Kevin Valle.
  • ESCUCHA ESTA HISTORIA AQUÍ: https://bit.ly/3aG6XC9

¿Cómo viajar más de 10.000 kms. en cuarentena cada día?

Ilustración de Kevin Valle

Encarnar también el texto, los mensajes. Eso que antes hacíamos con bolígrafo, papel, sobre y estampillas. Así se escribían las cartas –reducidas hoy a breves mensajes– con la emoción y la impaciencia de esperar la respuesta en días y acaso meses, porque ese mensaje viajaba literalmente por tierra, aire o mar. ¿Quién enviaría hoy cartas como antaño, teniendo email? Al parecer es posible a través del simulacro: aplicaciones que simulan ese viejo ritual. 

Eso hizo Valentina. Escribió cartas "de verdad" a desconocidos por el mundo y éstos le respondieron de igual manera. El resultado es una red de decenas de amigos alrededor del mundo que ya parecen familia y esperan a Valentina en sus casas cuando se pueda finalmente viajar. 

  • Una historia de Kathia Valentina Navarro Orellana, narrada por Alejandra Lanza con ilustración de Kevin Valle
  • ESCUCHA ESTA HISTORIA AQUÍ: https://bit.ly/3qPsm1n

Beso francés

Ilustración de Regina Gómez.

Esta historia, aparentemente banal, tiene un tremendo final.  Dos francesas en Cochabamba, un intruso en el camino y un amor a primera vista. La pandemia por el coronavirus es el contexto, y si alguna imagen guardamos de estos días terribles, quizá sea aquella con la fotografía de tanta gente circulando en internet con pedidos de auxilio. La francesa volvió a su país. Él optó por un final abierto con la esperanza de un reencuentro amoroso en París. L’amour peut tout faire.  

  • Una historia de Fernando Marcelo López Serrano, narrada por Alejandra Lanza con ilustración de Regina Gómez.
  • ESCUCHA ESTA HISTORIA AQUÍ:  https://bit.ly/37vGiWl

Los Orsag sin acento

Ilustración de Alejandro Zapata


El abuelo Jozef Orság (con acento) llegó hasta Apolo, en el norte de La Paz, Bolivia, desde Checoslovaquia. El destino era Lima y el sueño era fundar una fábrica de vidrio. Pero la vida, como en el cine, tiene sus giros que cambian el curso de la historia. En Apolo, Jozef, el extranjero ilustrado, resultó ser un buen partido, de modo que apareció matrimoniado y, enamorado, se quedó en Bolivia; no fundó una fábrica de vidrio pero sí una nutrida familia. Desde entonces, hijos y nietos imaginan el día del abrazo entre miles de parientes de mirada terrible, en ese país lejano hoy llamado Chequia. Mientras tanto, los Orsag sin acento –que son los de aquí, por esos clásicos errores del notario en el registro civil– conversan con sus parientes checos a la distancia, miran sus fotografías e imaginan al abuelo Jozef feliz, junto a los suyos en esas verdes praderas de su natal Checoslovaquia. 

  • Una historia de Zdenka Orsag, narrada por Valeria Moeller con ilustración de Alejandro Zapata. 
  • ESCUCHA ESTA HISTORIA AQUÍ:  https://bit.ly/37vBMai

Imaginemos es un proyecto de Rascacielos Podcast apoyado por la Unión Europea en Bolivia. Todas los capítulos del podcast están disponibles en https://anchor.fm/rascacielospodcast

  • Cecilia Lanza Lobo es periodista, dirige Rascacielos.

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