Policía que capturó a feminicida de Betsabé golpea y amenaza con «peor daño» a su esposa

Un efectivo policial golpeó y amenazó a su esposa con hacerle peores cosas de las que su colega Boris Mina le hizo a Betsabé Mara en días pasados. 
viernes, 28 de agosto de 2020 · 19:46

Página Siete Digital

Un policía de Inteligencia que formó parte del equipo que capturó en Montero a su excamarada, el feminicida de Betsabé Mara Alacia, atacó a su esposa a cinturonazos, a puñetes y patadas causándole varias lesiones por las que un médico le otorgó siete días de impedimento.

Incluso la amenazó con que, si lo denunciaba, él mismo la acompañaría a hacerlo, pero le advirtió que después le haría un daño peor al que Boris Mina le hizo a Betsabé, quien fue víctima de un disparo de arma de fuego y posteriormente incinerada. 

El ataque ocurrió la noche del 22 de agosto en una vivienda de Cochabamba. Según la denuncia, el suboficial mayor Johnny G.Ch. llamó a su esposa Lizeth (nombre cambiado) a su habitación y le preguntó dónde estaban sus llaves, ella le respondió que no lo sabía y el policía reaccionó violentamente. Primero la ofendió con palabras soeces y luego se sacó su cinturón para azotarla en todo el cuerpo, la tomó de los cabellos, y la golpeó en la cabeza y en el rostro.

Según el relato, luego la arrojó sobre su cama y le apretó el cuello amenazándola con matarla. Ella logró zafarse y correr hacia la cocina pidiendo auxilio. Él fue tras ella y le lanzó varios platos, rompió una puerta de vidrio con un puñetazo, la alcanzó y la pateó en los pies. La brutal golpiza fue propinada en presencia de la hija de ambos.

“M…. yo te voy a enseñar a respetar, si me vas a denunciar, vamos de una vez, pero si te advierto que del caso de Betsabé que hemos esclarecido, peor te voy a hacer a vos”, según una nota de prensa del Observatorio de Justicia de la Fundación Voces Libres. 

Lizeth se sometió a una revisión médica forense que constató la existencia de policontusiones, equimosis por los cinturonazos y hematomas en todo el cuerpo. En una anterior oportunidad, las agresiones le causaron la ruptura de los ligamentos de la pierna derecha, pero el hombre le obligó a mentir diciéndole al médico que se había caído. Asimismo fue amenazada con un arma de fuego.

La denuncia fue formalizada ante la Fuerza Especial de Lucha Contra la Violencia (Felcv) y la Fiscalía. Pero debido a que el suboficial no se presentó a declarar ante el Ministerio Público y se desconoce su paradero, se emitió una orden de aprehensión en su contra.

La abogada del Observatorio, Mercedes Cortez, dijo que la familia de Lizeth teme un desistimiento. “Esto nos llena de pena y frustración porque, a veces, las víctimas desarrollan el síndrome de la mujer maltratada y por miedo, amenazas o por dependencia emocional extrema del agresor, terminan desistiendo de la denuncia. Y, más adelante pueden convertirse en un número más de la lista de feminicidios, lo cual queremos evitar”, explicó.

Otro abogado del Observatorio de Justicia, Marcelo Sánchez, manifestó que la familia de Lizeth solicitó el apoyo legal de la institución, pero es la víctima la única que puede constituirse en parte, de acuerdo a la norma. La familia solamente puede convertirse en parte cuando la víctima ha sido víctima de feminicidio.

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