Un mes sin respuestas, ¿quién asesinó a la osa Valentina?

Activistas aseguran que la pandemia del Covid-19 y los incendios del 2019 son consecuencia de un continuo avasallamiento y depredación de los bosques.
viernes, 10 de abril de 2020 · 00:04

Página Siete   / La Paz

 Valentina era una osa hormiguera adulta que sobrevivió a los incendios de la Chiquitania,  fue rescatada del  Parque Nacional Otuquis en septiembre del 2019 y se  convirtió en el símbolo de resistencia  de la peor catástrofe ambiental que vivió  Bolivia. Hace un mes, la osa  fue asesinada a golpes. Activistas no cesan en su pedido de investigación y justicia   

El 6 de marzo, después de varios meses de apoyo, cuidados y recuperación, Valentina estaba a punto de ser reinsertada en su hábitat natural. Sin embargo, sorpresivamente,  fue encontrada muerta esa la madrugada en Play Land, centro de custodia de fauna silvestre donde se recuperaba, ubicado en la ciudad de Santa Cruz de la Sierra.

El abogado defensor de  Valentina,  el voluntario Martin Camacho, junto a activistas, biólogos bolivianos y el Ministerio de Medio Ambiente y Agua (MMAyA) siguen el caso de cerca. La Fiscal del Caso es Leticia Campos y la Fiscal de distrito es Mirna Arancibia, ambas responsables de dar continuidad al caso.

“En Bolivia existen varios colectivos de activistas expertos en biología, veterinaria y muchas ramas muy preocupados por el biocidio de Valentina y el ecocidio de la Chiquitania y otras áreas protegidas. Gracias a la unión de varias personas y colectivos de Santa Cruz (activistas en defensa de Valentina) es que se logró conseguir un abogado voluntario y abrir el caso”, explicó la activista y artista Norka Paz.

Indicó que buscan justicia para Valentina y generar conciencia ambiental para exigir a las autoridades que cambien el modelo de producción y replanteen las leyes y decretos que fomentan crisis socio ambiental.

“La degradación de ecosistemas y lógica agroextractiva es el principal generador de vectores epidemológicos y de desestabilización de ecosistemas. Por lo tanto urge abrogar el paquete de leyes y decretos en favor del agronegocio para evitar peores catástrofes en el país ya sean incendios, epidemias o mayor tráfico silvestre”, resaltó Paz.

Actualmente el juicio está en pausa por la cuarentena y los activistas temen que el caso se quede archivado.

“Requerimos de una evaluación objetiva y sobre todo técnica. La muerte de Valentina durante su custodia no recibió un manejo técnico acorde a las necesidades de la especie. Se constató un  manejo con muchas falencias técnicas en lo que refiere a la sanidad, nutrición y aspectos de limpieza y desinfección. Todos estos factores contribuyeron a desarrollar patologías y/o alteraciones irreversibles que lamentablemente no fueron atendidos adecuada y oportunamente. Por tanto responsabilidades a nivel técnico administrativo”, informó Fidel Fernandez, veterinario de Senda Verde que hizo la segunda necropsia. 

El pasado 18 de marzo, las declaraciones del personal del centro de custodia brindaron datos relevantes pues se identificó que hubo falencias en la seguridad, administración, control y monitoreo del recinto. 

“Seis personas eran empleados con multitareas para el cuidado de más de 200 animales. El gerente general maltrataba verbalmente a sus funcionarios, además es sospechoso de mandar a golpear a Valentina para retenerla en el parque y usarla en exposición para generar ingresos”, se detalla en el informe recopilado por los activistas. 

“Valentina no sólo murió el 6 de marzo del 2019 por una paliza que le causó hemorragia interna, sino que su muerte y la de miles de animales y plantas chiquitanas comenzó el momento en que fueron desterrados de sus territorios por leyes y decretos que permiten incendios y modificación de uso de suelos, sin el debido estudio y respaldo técnico para dar lugar un modelo de desarrollo insostenible”, agregó Paz.

Por eso, proponen invertir en conservar y usar de manera sustentable los bosques de Bolivia, donde tradicionalmente se practica la agricultura tradicional a pequeña escala y persisten experiencias de agroforestería integral. “Es más eficiente  que invertir en mitigar las consecuencias fatales de un mal manejo de sus bosques (incendios, epidemias, plagas, erosión de suelos, sequias, contaminación, muertes, entre otros)”, aseveró Paz.

Las  investigaciones

  • Análisis A la fecha, se realizaron dos necropsias con un mismo resultado:  Muerte por hemorragia y  Shock hipovolémico (hemorragia interna severa, por golpes evidenciados en el tejido muscular).
  • Especialistas La primera necropsia la realizó un docente de Patología de la Universidad Gabriel René Moreno;  la segunda,  dos veterinarios especialistas en fauna silvestre: Fidel Fernández (de Senda Verde) y Rodolfo Nallar (profesional independiente de Santa Cruz).
  • Conclusiones Las causas de muerte de Valentina fueron por trauma abdominal.

Los centros de custodia silvestre 

En Bolivia hay 26 centros de custodia de animales silvestres rescatados de tráfico ilegal, 14 de ellos se encuentran en el departamento de Santa Cruz. De estos sólo 6 cuentan con licencia de funcionamiento.

Los Centros de Custodia Fauna Silvestre de Bolivia, exceptuando los bioparques (zoológicos) dependen 100% de donaciones, voluntariados y visitas para poder mantener a todos los animales silvestres, víctimas del tráfico ilegal que llegan día a día a estos centros. Los gobiernos  no cuentan con items de ayuda o apoyo financiero para los mismos, a pesar de ser responsables de la protección y conservación de la fauna silvestre por ser parte del Patrimonio Natural.

Existen más de 4.000 mil animales silvestres bajo custodia en Bolivia. El costo del cuidado de cada animal es diferenciado. Por ejemplo, diariamente el gasto de un jaguar o de un oso van entre Bs 32 a 100, monos entre 10 a 24  y aves y tortugas entre 3 a 10. 

“En este momento en que la consigna es quedarnos en casa, la mejor forma de ayudar a los centros de custodia es enviando donaciones de dinero para permitir que éstos continúen adquiriendo alimentos para el cuidado de los animales. Todo suma”, afirmó Vicky Ossio, directora de Senda Verde.

“(Es importante) la popularización de la educación ambiental, crear sentimientos de pertenencia  hacia la naturaleza viva e implícitamente apoyar al sostenimiento del genoma amenazado regional”, agregó el veterinario Fidel Fernández. Los interesados en  donar, desde Bs 5, pueden hacer un depósito a la  caja de ahorros del BNB,  No. 150-1737557, a nombre de La Senda Verde, NIT 211112029.

 

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